Detrás de cada sesión de vipassana y de cada lectura comentada del Canon Pali hay un grupo pequeño de practicantes que coordina horarios, abre el espacio en Luque y modera los foros. La mayoría viene de años de práctica sentada sin maestros cerca, aprendiendo a leer los suttas en traducción y a corregir la postura con lo que tenían a mano. En esta página presentamos a quienes sostienen la práctica semanal, con qué formación cuentan y qué tareas concretas asumen: recibir a los que llegan por primera vez, cuidar el silencio en los retiros urbanos y mantener el tono sobrio de las conversaciones. No hay jerarquías ni credenciales que exhibir, solo recorrido compartido y la disposición a acompañar a otros en el mismo tramo.