Cuando el cuerpo no colabora
Rodillas que duelen a los diez minutos, espalda que se vence, hombros que suben solos. Antes de culpar a la atención conviene revisar la altura del cojín y el apoyo de la cadera. En la práctica de los martes revisamos postura con banco birmano y silla, y cada persona anota qué ajuste le funcionó esa semana. La idea no es aguantar: es encontrar una base que permita quedarse sin pelear con el cuerpo.